En qué casos se puede incapacitar a una persona mayor

¿En qué casos se puede incapacitar a una persona mayor?

En qué casos se puede incapacitar a una persona mayor

La incapacitación de una persona mayor es una opción con la que cuentan sus familiares a los efectos de proteger a sus seres queridos cuando sufren de enfermedades mentales que les impiden tomar sus propias decisiones. Un abogado se hará cargo del caso, siempre y cuando reúnan las condiciones necesarias para solicitarla.

A su vez, está contemplada la posibilidad de que sea la propia persona quien solicite su propia incapacitación ante un abogado. El procedimiento mediante el cual se la solicita se denomina “incapacitación judicial o legal.” Se necesita de la presencia de un procurador y de un abogado, y si la solicita otra persona que no sea el interesado, esta solo podrá formar parte de los siguientes grupos:

  • Hijos
  • Padres
  • Cónyuges
  • Hermanos

Por qué se solicita la incapacidad de una persona mayor

La razón principal que existe en Aluche para otorgar la incapacidad a un adulto mayor es la pérdida dela capacidad intelectual necesaria para llevar a cabo acciones de índole legal y jurídica. Por lo tanto, lo que ocurre es que la persona pierde la capacidad de obrar y se hace necesario que dependa de otra persona que supervise y custodie sus acciones. No obstante, la persona declarada incapacitada continúa conservando sus derechos de ciudadano.

A los efectos de declararse a una persona como incapacitada, es necesario que se cumplan ciertos requisitos.

Trastornos por los cuales se puede incapacitar a una persona mayor

Se podrá contratar a un abogado en Aluche para declarar incapacitada a una persona mayor si cumple con al menos una de las siguientes condiciones:

  • Padecer un trastorno mental: un trastorno de este tipo es capaz de alterar el correcto funcionamiento de los procesos mentales de la persona, lo cual significa que cambia su pensamiento. Ejemplos típicos que podemos encontrar en el campo de la psiquiatría son: el trastorno de la personalidad, trastornos psicóticos de diversas índoles y esquizofrenia.
  • Padecer una enfermedad física o psíquica: enfermedades como la fibromialgia, los trastornos obsesivo-compulsivos, la depresión o el estrés post-traumático, entran en esta categoría.
  • Padecer una enfermedad neurodegenerativa: un ejemplo claro al respecto lo representa el Alzheimer.
  • Tener una discapacidad intelectual: existen cuatro tipos de discapacidad intelectual: leves, moderados, graves y agudos. Dependiendo del porcentaje del coeficiente intelectual que afecten es que se colocarán en una u otra categoría.
  • Encontrarse en una situación de fragilidad debido a una condición social precaria

Una vez que se cuenta con la prueba de que la persona padece una de estas condiciones, un abogado se encargará de reunir la documentación y presentarla ante el juez. Este último se pronunciará a través de una sentencia judicial, pero para ello será necesario que se realice una prueba pericial médica.

Dado el progreso degenerativo de muchos de los problemas expuestos anteriormente, es posible que una sentencia que hoy se pronuncia como negativa, más adelante pueda cambiar y se le declare la incapacidad a la persona residente en Aluche. Ninguna sentencia cuenta con el carácter de inamovible, precisamente por el amplio grado de movilidad con que cuenta una enfermedad tanto física como mental si esta es degenerativa.

De esta manera, es posible que una persona que en Aluche haya obtenido una incapacidad parcial, pase a ser declarada como incapacitada total. A su vez, también se contempla el caso de la recuperación, ante lo cual se le retira la incapacitación que en su momento se le asignó.

Para realizar cualquier modificación en la sentencia, es necesario contar con el asesoramiento de un abogado, ya que habrá que realizar el proceso nuevamente desde su inicio.

Tipos de incapacitación

  • Incapacitación parcial: se le otorga a las personas que pueden realizar algunas de las actividades cotidianas, mientras que para llevar a cabo las restantes, necesitarán de un curador, es decir de una persona que les ayuden a complementar su vida cotidiana asistiéndoles en aquellas que no pueden realizar por sí mismas.
  • Incapacitación total: se declara cuando la persona no puede llevar a cabo acto legal o jurídico alguno. De este modo, requiere de la presencia constante de una persona que le ayude a desempeñarse en todas sus funciones. Su cuidador será declarado el tutor y tendrá total responsabilidad de las acciones que la persona, que ahora pasa a ser tutelada, lleve a cabo.
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