La situación y el riesgo vivido
El reciente fallo técnico en el sistema de pulseras de seguridad que deben llevar los condenados por violencia de género ha dejado expuestas a cientos de mujeres en España. Durante horas, e incluso días, la geolocalización y las alertas dejaron de funcionar, lo que supuso un grave riesgo para quienes confiaban en estos dispositivos como última barrera de protección contra sus agresores. Las víctimas pudieron estar en peligro sin siquiera saberlo, aumentando el miedo y la desconfianza en el sistema.
¿Cabe una reclamación legal por daños y perjuicios?
Las víctimas que hayan sufrido perjuicio, temor o hayan estado expuestas a un riesgo real por el fallo del sistema pueden valorar interponer una reclamación legal por daños y perjuicios contra el Estado, la empresa gestora o ambas. Aunque los dispositivos han funcionado correctamente la mayor parte del tiempo, el error en el traslado de datos sí provocó situaciones de indefensión que pueden tener relevancia jurídica. Quebrantar la confianza y poner en peligro la vida o la integridad psicológica podría ser motivo suficiente para reclamar.
Pasos recomendados
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Es fundamental consultar con un abogado especializado en responsabilidad civil y violencia de género.
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Buscar a otras personas afectadas para realizar denuncias colectivas y obtener más fuerza legal.
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Documentar todos los hechos vividos, notificaciones recibidas, y recopilar pruebas de los fallos sufridos o la exposición al peligro.
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Presentar una denuncia formal ante la Administración y explorar vías judiciales si se reconoce daño o perjuicio.
Apoyo y acción colectiva
La Abogacía como institución ha mostrado su preocupación por el riesgo ocasionado y ofrece asesoramiento para canalizar reclamaciones, tanto individuales como colectivas. Sumarse a denuncias grupales o asociaciones puede amplificar el impacto y conseguir mejoras en el sistema.
Conclusión
Si te has visto expuesta a un posible peligro, o has sentido temor por la falta de protección real, puedes valorar reclamar daños y perjuicios. El fallo de un sistema de protección no solo afecta la seguridad física, sino que puede causar impactos psicológicos y emocionales importantes. Las reclamaciones por daños pueden dirigirse tanto contra la empresa gestora del dispositivo como frente a la administración responsable de garantizar la protección.
La vía legal existe, pero el primer paso siempre debe ser consultar con un abogado especializado en responsabilidad civil y violencia de género. El Bufete Martín Aranda, con sedes en Madrid y más de veinte años de experiencia, puede asesorarte de forma profesional y personalizada en la valoración de tu caso, la recogida de pruebas y la presentación de denuncias.
Además, para ganar más fuerza legal y mediática, es recomendable buscar a otras personas afectadas y plantear denuncias grupales. La acción colectiva puede incrementar la presión para que las instituciones asuman responsabilidades y mejoren los sistemas de protección.
Si crees que has sido perjudicada por el fallo de estas pulseras, no dudes en buscar asesoría profesional. El Bufete Martín Aranda está a tu disposición para informarte, defender tus derechos y acompañarte en cada paso del proceso.

